notas de prensa  noticias de prensa critiCC.OO.s Metal Madrid REPRESIÓN  

Intervención en el Consejo Confederal de CCOO del 16 de marzo de 2004

Antonio Antón es miembro de la Ejecutiva de la USMR de Madrid por el sector crítico.

En primer lugar, debemos reflejar la solidaridad con las víctimas de la masacre de la semana pasada, nuestro pesar a sus familiares –algunos compañeros del sindicato- y nuestra condena más firme al terrorismo por su desprecio a la vida humana y a los valores democráticos. El terror nunca puede ser un medio para defender ninguna causa.
En segundo lugar, hay que celebrar la derrota electoral del PP; es una lección democrática frente al autoritarismo y prepotencia del Gobierno y expresa la exigencia popular de un cambio contra la guerra y el intervencionismo militar. CCOO debe reafirmarse en su papel sociopolítico por la paz y por la regeneración democrática y exigir un giro social en la política económica, social y laboral del nuevo Gobierno, contra al precariedad y en defensa del Estado de Bienestar.
El sindicalismo debe jugar un importante papel en el futuro que se abre. Tenemos que definir los objetivos e intereses del conjunto del sindicato y establecer las bases comunes, programáticas y organizativas, para fortalecerlo y aumentar la capacidad transformadora del movimiento sindical. En ese sentido el aumento de la afiliación y nuestra representatividad en las elecciones sindicales debe ser objetivo y esfuerzo de todos, como hasta ahora. Igualmente, podemos compartir los deseos de frenar el deterioro de las condiciones laborales y mejorar la acción sindical. El próximo Congreso confederal deberá debatir las diferentes opciones y estrategias sindicales y definir una nueva orientación para los próximos años.
En el marco confederal existen expectativas de quebrar la actual mayoría y también de una continuidad del actual equipo dirigente, pero con una mayoría precaria con una fuerte disminución de su representatividad y legitimidad. Existe un riesgo claro: el intento de aprovechar el apoyo de apenas la mitad del sindicato en la aprobación de la ponencia oficial para legitimar dos elementos clave de este congreso:
- una estrategia ‘débil’ ante los retos planteados -precariedad laboral, recorte de las pensiones, estancamiento de la negociación colectiva-.
- el monopolio de la dirección con un modelo organizativo no integrador y excluyente.
De conformarse esa opción se mantendrá la debilidad contractual del sindicalismo y una pérdida de legitimidad interna.
Por tanto, hay que rechazar ese intento de continuismo y abrir una nueva etapa en CCOO. La situación de división interna no se resuelve con el intento de asimilación de unos pocos, imponiendo la gestión de las decisiones mayoritarias a la otra mitad del sindicato, sin libertad de crítica y con subordinación a la estrategia sindical oficial. Se trata de conseguir un marco equilibrado de convivencia y respeto mutuo, con la renegociación de las políticas sindicales, que reflejen la opinión del conjunto del sindicato, aceptando su pluralidad, y no imponiendo el acatamiento unilateral de la mitad a la otra mitad. El objetivo debe ser fortalecer un sindicalismo con más capacidad transformadora y más democrático. Así, CCOO será más fuerte y nuestra dirección con más autoridad y más respetada.
Para ello se necesita altura de miras, visión del interés del conjunto del sindicato, y la renuncia al ventajismo de utilizar todo el poder del aparato, sustentado en una mayoría precaria, contra los demás sectores. Supone desechar la utilización de métodos burocráticos o administrativos para debilitar a las personas y grupos con otras opiniones, y apostar por un modelo sindical integrador con un programa más común, un talante y unos métodos democráticos, una dinámica más participativa y una dirección más representativa, plural y colectiva.
En esta etapa histórica es imprescindible fortalecer a las CCOO y al sindicalismo y aumentar su poder contractual y transformador, contar con todos y no marginar a la otra mitad del sindicato.